"LA LAGUNA AZUL", 35 AÑOS DESPUÉS...

Proyectan la película en el escenario que se filmó

 Por David Estrada

 En 1980, el director RANDAL KLEISER escogió la ISLA TORTUGA, ubicada en LAS ISLAS FIJI, para filmar la película "LA LAGUNA AZUL" (THE BLUE LAGOON), la historia de dos niños que debido a un naufragio se ven obligados a crecer solos en una isla desierta. La cinta, que se convirtió en un éxito en taquilla, fue protagonizada por los actores adolescentes BROOKE SHIELDS Y CHRISTOPHER ATKINS, entonces de 18 y 20 años, respectivamente.

35 años después de la filmación de "LA LAGUNA AZUL" (The Blue Lagoon), el director y el protagonista masculino han regresado a este paradisíaco lugar, hoy convertido en un complejo turístico de lujo, para para realizar una velada memorable en la que se proyectó la película al aire libre, entre palomitas, champan y la música tradicional de los habitantes del lugar.

Al término de la proyección, RANDAL KLEISER y CHRISTOPHER ATKINS, de 69 y 54 años, respondieron las preguntas del público relativas al rodaje, destacando que sorprendentemente algunos escenarios, como el ALTAR DE LA MUERTE, a más de tres décadas de distancia, se encontraba prácticamente intacto. "Durante el rodaje -recordó Chris-, yo vivía en una tienda de campaña en la playa, con un pantano detrás de mí. Ahora, ese pantano está cubierto en y cada domingo por la noche, en ese mismo lugar, tienen una proyección al aire libre de "LA LAGUNA AZUL" para todos los turistas"

Los presentes lamentaron la ausencia de la actriz BROOKE SHIELDS, de 50 años, que, a decir de KEISER, declinó la invitación por otros compromisos contraídos anteriormente. Atkins estuvo acompañado durante el viaje de su novia SANDRA ANKARBJORK. 

A la mañana siguiente, KLEISER y ATKINS recorrieron gran parte de la ISLA TORTUGA, para realizar un reportaje conmemorativo al 35 aniversario de la filmación de "LA LAGUNA AZUL".

Emocionado hasta las lágrimas, Atkins señaló: "Siento que soy parte de la historia de la isla, y que la isla es una gran parte de mi vida. Después de que me fui de esta isla, toda mi vida cambió. Cuando llegué aquí, una avalancha de recuerdos regresó. Había tantos lugares familiares, pero al mismo tiempo era tan diferente".

"LA LAGUNA AZUL" se basó en la novela homónima de HENRY DE VERE SRACPOOLE, escrita en 1908, y ya había sido llevada en 1923 y 1949, con MOLLY ANDAIR y DICK CRUICKSHANKS, en la primera versión, y JEAN SIMMONS y DONALD HOUSTON en la segunda. La versión de 1980 cuenta con una secuela, "EL RETORNO DE LA LAGUNA AZUL" (Return to the Blue Lagoon), filmada en 1991, y en el 2012 se realizó una cuarta versión, "LA LAGUNA AZUL: EL DESPERTAR" (Blue Lagoon: The Awakening), ambas sin el éxito esperado. 

Filmada con un presupuesto de 4 y medio millones de dólares, la versión cinematográfica de RANDAL KLEISER llegó a recaudar más de 58 millones de dólares en taquilla, tan solo en los ESTADOS UNIDOS, y contribuyó a catapultar las careras cinematográficas de BROOKE SHIELDS y CHRISTOPHER ATKINS.

Durante el rodaje, surgió un romance entre los dos protagonistas, aún cuando cada uno tiene su propia versión.

"Tuvimos un pequeño romance y fue muy dulce. Éramos jóvenes por lo que no era nada serio. Pero en ese momento, fue uno de los momentos más mágicos de mi vida. Imagínense: estar en esta isla desierta durante cuatro meses y compartir todo ese tiempo y experiencia con una mujer tan hermosa como BROOKE. Uno nunca puede olvidar eso", asegura ATKINS.

Sin embargo, en sus memorias "THERE WAS A LITTLE GIRL", publicadas en 2014, BROOKE SHIELDS asegura que su relación con ATKINS era meramente platónica: "Fue muy lindo y creo que todo el mundo esperaba, incluso en secreto, que nos convertiríamos en una pareja en la vida real ... Pero nunca ocurrió. Nuestro enamoramiento duró un tiempo muy corto porque CHRIS y yo nos veíamos más como hermano y hermana, que como novios o amantes".

De momento, CHRIS y su prometida han prometido regresar muy pronto a la ISLA TORTUGA. "Quizá lo hagamos para casarnos", aseguró el actor, que actualmente está ocupado en producir y ser un abuelo orgulloso.