FRACASA 'LA FÁBRICA DE SUEÑOS'

EL PATÉTICO FINAL DE "CUNA DE LOBOS"

Por David Estrada

Con el pretexto de actualizar un clásico, los guionistas de TELEVISA destrozaron la trama de "CUNA DE LOBOS", uno de los mejores guiones escritos en la historia de las telenovelas mexicanas, obra de CARLOS OLMOS. La productora GISELLE GONZÁLEZ simplemente construyó otra historia, colgándose de una marca que merecía permanecer intocable. 

Este es un análisis de las últimas escenas de la fracasada segunda versión del clásico "CUNA DE LOBOS":

1. 'CATALINA CREEL' (Paz Vega), con tal de evadir la acción de la justicia, 'enamora' a su fiel sirvienta 'GÉLICA' (Azuela Robisnon) y hasta le da un beso en la boca para lograr que se inculpe del asesinato de 'MIGUEL' (José Pablo Minor), el amante de su hijo. Esta historia termina cuando la malvada visita a su víctima en la cárcel y le dice que fue una tonta al creer que la amaba. 'GÉLICA', decepcionada, se ahorca con una soga que la misma 'CATALINA' le facilita.

2. 'ALEJANDRO LARIOS' (Diego Amozurrutia) se sube al avión que debía tomar su hermano 'JOSÉ CARLOS' (Gonzalo García Vivanco) y muere cuando este explota por la bomba que 'CATALINA' colocó. La escena en el interior del avión es larga y tediosa, y el remate se extiende innecesariamente varias escenas más con la búsqueda del cadáver en el mar. Finalmente, las autoridades lo dan por muerto.

3. Toda la familia sabe que 'CATALINA' mató a su propio hijo y, a pesar de ello, están con ella durante la larga búsqueda de su cadáver y en el funeral. Incongruente.

4. Con tal de recuperar los diamantes que hay en el interior del cuerpo de las mujeres africanas que actúan como 'mulas', con una maldad ridícula, la propia 'CATALINA' se encarga de abrirles el estómago con un bisturí para extraerles las joyas. La escena cierra con el asesinato del gris e incondicional jefe de la policía.

5. Personajes claves de la historia, que en varios momentos tuvieron en sus manos la vida y el futuro de 'CATALINA', en los últimos capítulos aparecieron indiferentes: 'ÁMBAR' (Nailea Norvid) y 'FRANCISCO LARIOS ' (Flavio Medina). Con todas las pruebas en las manos, su pasividad resulta patética.

6. El 'dúo dinámico' de 'JOSÉ CARLOS' y 'LUIS GUZMÁN' (Osvaldo León) -que nunca quedó en claro si amaba más a su esposa o a 'LEONORA'-, resulta más efectivo que la propia policía al momento de las investigaciones. Con una lógica infantil, conducen a las autoridades a los múltiples lugares donde 'CATALINA' se esconde, aunque siempre llegan tarde.

7. 'JOSÉ CARLOS', con su ridícula 'colita de caballo', se pasa los últimos capítulos gritando como loco y corriendo de un lado a otro sin conseguir nada. Sus diálogos son intrascendentes y repetitivos.

8 'LEONORA' (Paulette Hernández) es la personificación misma de MARÍA MAGDALENA. Llora como loca en todas las escenas y, las dos ocasiones que tiene enfrente a 'CATALINA' para recuperar a su bebé, falla porque no puede o no sabe disparar. Para los observadores: ¿cuántas veces 'CATALINA' la dejó inconsciente golpeándola en la cabeza?...

9. La muerte de 'CATALINA', por 'explosión', es larga e ilógica. Tan larga, que no hay emoción en el momento en que explota el yate. 'LEONORA' llora y llora...

10. Finalmente nos enteramos que 'CATALINA' sobrevivió nadando kilómetros debajo del agua, hasta llegar a una lejana boya. ¿Nadie la vio?

11. 'FRANCISCO LARIOS' sobrevive al atropellamiento de 'CATALINA' y termina la novela sin piernas, en una silla de ruedas y sin haber actuado jamás contra la mujer que le destrozó la vida. "La quería ahogar como a mi hermano", dice para justificarse.

12. FINALMENTE: uno de los puntos medulares de la historia original de "CUNA DE LOBOS" como lo es que 'CATALINA' jamás perdió el ojo, en esta nueva historia simplemente se ignoró, no tuvo importancia. "CATALINA provocó el accidente", le revela 'GÉLICA' a 'JOSÉ CARLOS' cinco capítulos antes del desenlace, sin volver a abordar el tema.

CONCLUSIÓN: "CUNA DE LOBOS 2019" constituye el más grande fracaso de la frustrada 'FÁBRICA DE SUEÑOS' de TELEVISA. Una lección de que nunca segundas partes fueron buenas.