EL TRIBUNAL DE VAGOS EN EL SIGLO XIX

CÓMO SE CASTIGABA LA MENDICIDAD Y EL OCIO

Por David Estrada

Siete años después de la CONSUMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA, el 3 de marzo de 1828, el DESPACHO DE JUSTICIA Y NEGOCIOS ECLESIÁSTICOS de la PRIMERA REPÚBLICA FEDERAL MEXICANA, estableció el TRIBUNAL DE VAGOS, un sistema judicial nacional que tenía como finalidad la de reglamentar LA VIDA EN LAS CALLES, ante la proliferación de GENTE OCIOSA, MISERABLE y LLENA DE NECESIDADES, que con este ‘modo de vida potencialmente peligroso’, corrompían las ‘buenas costumbres’.

De manera paralela y para definir quiénes eran los VAGOS y aplicar severos castigos en su contra, en el DISTRITO y todos los TERRITORIOS de la federación se promulgó la LEY DE TRIBUNALES DE VAGOS, que en uno de sus primeros artículos prohibía terminantemente la LIMOSNA o CARIDAD en la VÍA PÚBLICA, multando con hasta veinticinco pesos a quienes la hicieran.

Asimismo, se prohibieron los JUEGOS DE AZAR y la utilización de los INSTRUMENTOS MUSICALES en “lugares de desorden y vicio” como las TABERNAS, las PULQUERÍAS y las CASAS DE JUEGO, por considerarlos ‘una amenaza social’.

Durante casi medio siglo, el TRIBUNAL DE VAGOS, del que fueron presidentes personalidades de la talla de VALENTÍN GÓMEZ FARÍAS (seis veces presidente de MÉXICO, entre 1833 y 1847, dos veces vicepresidente y secretario de Hacienda) y JOSÉ MARÍA LAFRAGUA (dos veces secretario de RELACIONES EXTERIORES entre 1846 y 1872), se encargó de perseguir y castigar, no solo a los VAGOS, LÉPEROS, MENDIGOS, POBRES y CRIMINALES, sino también a aquellos que cometieran cualquiera de las siguientes ‘faltas’: consumir demasiado tiempo en paseos o actividades ociosas; vivir en casa de los padres teniendo edad para dedicarse a una actividad laboriosa o productiva; abandonar el empleo; no tener modo conocido de subsistencia; gastar el dinero y el tiempo en pulquerías o cualquier otro sitio considerado inmoral; dedicarse a tocar instrumentos en la vía pública; presentar desnudez o aspecto desaliñado; y, mostrar actitudes soeces o vulgares en público, entre otras.

Mediante un BANDO publicado el mismo 1828, se determinó que “los que fueran declarados VAGOS por el TRIBUNAL, serían enviados a una casa de corrección, o destinados al servicio de las armas o a la marina, situación que fue aprovechada por el EJÉRCITO para reclutar SOLDADOS en tiempos en que los conflictos bélicos eran frecuentes (la INVASIÓN DE ESTADOS UNIDOS o LA GUERRA DE LA REFORMA).

Aun cuando el TRIBUNAL DE VAGOS fue suspendido temporalmente en dos ocasiones -nueve años a partir de 1836 y dos años desde 1846-, operó en el todo el país en gran parte del SIGLO XIX, hasta el imperio de MAXIMILIANO DE HABSBURGO (1865-1867), cuando fue abolido de manera definitiva con el TRIUNFO DE LA REPÚBLICA… 

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David Estrada

Es licenciado en Mercadotecnia, periodista, historiador, productor, locutor y conductor de radio y televisión en Querétaro con 31 años de experiencia. Ha publicado ocho libros de corte histórico, entre los que destacan: “Querétaro en la memoria de sus gobernantes 1939/1985” y “Querétaro Inédito (volumen I, II y III)”.
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