EL ORIGEN DE LA TRAGEDIA GRIEGA DE LOS KENNEDY

Por David Estrada

JOSEPH KENNEDY fue testigo, paralizado en su silla de ruedas, como LA MAFIA fue quitando de su camino a cada uno de sus hijos. Primero fue JOHN. Después siguió ROBERT. Y la amenaza casi consigue terminar con TED. Era el alto precio a un pacto incumplido que el ambicioso patriarca del CLAN KENNEDY había establecido con el gángster SAM GIANCANA para poder materializar su sueño de ver a alguno de los hijos como presidente de los ESTADOS UNIDOS. Esta es la historia…

JOSEPH P. KENNEDY nació en BOSTON, MASSACHUSETTS, el 6 de septiembre de 1888, descendiente de irlandeses. Durante su vida destacó como deportista, empresario, productor de cine y diplomático.

A los 26 años se casó con ROSE ELIZABETH FITZGERALD, una bella joven de profundas creencias católicas, con la que procreó a 9 hijos que integraron el ideal de la FAMILIA REAL NORTEAMERICANA: JOE, JOHN, ROSE MARIE, KATHLEEN, EUNICE, PATRICIA, ROBERT, JEAN Y EDWARD.

Hombre poderoso de HOLLYWOOD, en la década de los veinte se le relacionó sentimentalmente con la actriz GLORIA SWANSON, la mítica protagonista de “SUNSET BOULEVARD” (El crepúsculo de los dioses, 1950), a la que se asegura impulsó hasta convertirla en uno de los personajes más importantes de la naciente industria cinematográfica.

Invirtió en la BOLSA DE NUEVA YORK y diversificó sus negocios hacia la construcción, los bienes raíces y, con la ayuda de JAMES ROOSEVELT, el hijo del presidente FRANKLIN D. ROOSEVELT, tras la derogación de la LEY SECA, obtuvo el monopolio para la importación de whisky de IRLANDA a EU, una actividad que lo llevó a relacionarse peligrosamente con la MAFIA DE CHICAGO.

Entre sus posesiones estaba el MARCHENDISE MART, que durante mucho tiempo fue el edificio más grande de CHICAGO.

Miembro destacado del PARTIDO DEMÓCRATA, apoyó la candidatura presidencial de FRANKLIN DELANO ROOSEVELT quien, una vez en el poder, le devolvió el favor nombrándolo en 1938 embajador en GRAN BRETAÑA.

Nunca como entonces JOE acarició la idea de llegar a la CASA BLANCA. Pero un grave error político, al mostrar su simpatía hacia los nazis e incluso buscar entrevistarse con ADOLFO HITLER en los primeros años de la SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, lo obligó a renunciar a su carrera diplomática y regresar derrotado a los ESTADOS UNIDOS.

A JOSEPH se le atribuye la lapidaria frase: “Algunos judíos son buenos, pero como raza apestan”. Sus biógrafos lo confirman, pero el CLAN KENNEDY asegura que se trata de una difamación.

Decidido a tomar revancha, encomendó a su primogénito, JOE Jr., dedicarse a la política para que algún día se convirtiera en presidente de su país. Sin embargo, el joven muere a los 29 años, mientras participaba en la SEGUNDA GUERRA MUNDIAL como piloto del CUERPO DE AVIACIÓN DEL EJÉRCITO NORTEAMERICANO.

Desconsolado, pero sin cejar en su empeño, el patriarca encomendó a su segundo hijo varón, JOHN, la pesada loza de iniciar una carrera política, cuando lo que él en realidad deseaba era convertirse en escritor, un sueño que en 1957 le daría el PREMIO PULITZER con su novela “PROFILES ON COURAGE” (Perfiles de Coraje, 1955).

Senador primero y candidato presidencial en 1960, JOHN será electo 35 PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS cuando apenas tiene los 43 años de edad, en una de las elecciones presidenciales más apretadas de la historia en NORTEAMÉRICA. KENNEDY se alzó triunfador con 330 VOTOS ELECTORALES y apenas 112 MIL 827 VOTOS POPULARES más que su contrincante, RICHARD NIXON. 

No son pocos los que saben que, para conseguirlo, JOE KENNEDY hizo graves compromisos con la MAFIA DE CHICAGO, encabezada por SAM GIANCANA, al que le prometió inmunidad a cambio de su apoyo. Sin dudarlo, SAM puso dinero y movilizó sindicatos. Y cuando KENNEDY ganó, el poderoso mafioso se creyó dueño del presidente.

Nunca como el 20 de enero de 1961, día del ascenso al poder del CLAN KENNEDY, el viejo JOE estuvo más feliz. Su hijo era presidente de la nación más poderosa del mundo y cualquier enemigo del pasado ahora resultaba pequeño. Estaba equivocado.

Y la ‘luna de miel’ duró muy poco.

Once meses después del arribo de CAMELOT a la CASA BLANCA, una embolia terminó con media vida del viejo patriarca.

El enorme disgusto de que sus hijos -JOHN como presidente y BOBBY como procurador- se negaran a cumplir sus compromisos con LA MAFIA, lo llevó al hospital. Los médicos pronosticaron: “Este hombre tan fuerte y aguerrido va a quedar prisionero de un cuerpo que no le responderá aunque se recupere”.

El poderoso y engreído JOE quedó paralítico del lado derecho y con serias dificultades para hablar. Babeaba por el lado derecho de la boca, tenía contraídos los tendones de la mano derecha y los dedos parecían garras. Cuentan que los nietos se asustaban al verle y se echaban a correr llorando.

A partir de entonces, dependiente en todo de su enfermera, el otrora poderoso JOSEPH se convirtió en un objeto más de la decoración de la casa de HYANNIS PORT, donde fue recluido. Su esposa ROSE, que durante años padeció de sus infidelidades y humillaciones, a partir de este suceso, cargó en su maleta un vestido de luto para asistir al entierro.

Pero JOE todavía viviría 8 años más para ser testigo de la muerte violenta de dos de sus hijos.

El 22 de noviembre de 1963, cuando JOHN fue asesinado en DALLAS, toda la familia viajó de HYANNIS PORT a WASHINGTON para asistir al funeral. JOE, arrastrándose hacia el armario, pidió a su sobrina que lo vistiera y lo llevara al aeropuerto con los demás. Pero cuando llegaron, el ‘CAROLINE’ ya había despegado con todo el CLAN KENNEDY.

Después del asesinato de JACK, JOSEPH ya no se preocupaba por nada. Era como si hubiera desistido. Muerto en vida y continuamente con los ojos bañados en lágrimas, ya no tuvo fuerzas para ambicionar  que otro de sus hijos ocupara la CASA BLANCA. La historia de CAMELOT había durado apenas MIL DÍAS. ¿Algo más terrible podría pasar?

En junio de 1968, luego de anunciar su candidatura para la presidencia y ganar las elecciones primarias en DAKOTA DEL SUR y CALIFORNIA, ROBERT ‘BOBBY’ KENNEDY, el tercer hijo varón de la dinastía, fue asesinado en el HOTEL AMBASSADOR de LOS ÁNGELES. Tenía 42 años. La mafia, lo sabía bien el viejo JOE, había saldado las cuentas pendientes.

Atado a su silla de ruedas, JOSEPH PATRICK KENNEDY sobrevivió a esta última pesadilla.

Pero la ola de desgracias continuaría.

En 1964, EDWARD, el más pequeño de la dinastía, se salvó de morir en un fatal accidente aéreo. Entonces, con lágrimas en los ojos, le pidió a TED que nunca buscaría la presidencia de los ESTADOS UNIDOS. El enemigo continuaba al acecho.

En el otoño de 1969, prácticamente ciego, JOE dejó de probar alimento. Murió la mañana del 9 de noviembre.

En la prensa norteamericana, la noticia del deceso del patriarca de los KENNEDY apareció perdida en los interiores. JOE, desde muchos años atrás, había dejado de ser poderoso e importante.

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David Estrada

Es licenciado en Mercadotecnia, periodista, historiador, productor, locutor y conductor de radio y televisión en Querétaro con 31 años de experiencia. Ha publicado ocho libros de corte histórico, entre los que destacan: “Querétaro en la memoria de sus gobernantes 1939/1985” y “Querétaro Inédito (volumen I, II y III)”.
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