MI PRIMERA NOTA PARA "24 HORAS"

Por David Estrada

Lo recuerdo perfectamente. Era el mediodía del martes 1 de mayo de 1990, cuando sonó el teléfono de la UNIDAD MÓVIL de TVQ, que entonces tenía sus instalaciones y estudios en el ESTADIO CORREGIDORA. Del otro lado del auricular, la secretaria me comunicó con AMADOR NARCIA, coordinador de los reporteros de provincia de TELEVISA. Yo, en ese entonces, era el gerente de noticieros de la televisora. "DAVID –me dijo. Ayer hubo corrida de toros en JURIQUILLA y uno de los novilleros está muy grave. El licenciado JACOBO ZABLUDOVZKY quiere la nota para el noticiero de la noche".

AMADOR NARCIA se refería a la corrida de la víspera en la que, efectivamente, el joven FEDERICO PIZARRO, con apenas 18 años de edad y que se había iniciado de novillero menos de un mes atrás en APIZACO, TLAXCALA, había sido ‘cogido’ por el frente por un toro, consiguiendo casi desprenderle los testículos. JACOBO, un gran aficionado a los toros, se había enterado de la gravedad de la cornada y quería todos los detalles para su emisión nocturna. “Dicen que se está muriendo”, puntualizó AMADOR NARCIA.

La primera dificultad a la que me enfrenté fue que, por ser un día feriado -DÍA DEL TRABAJO-, ningún reportero o camarógrafo se encontraba laborando. Y la segunda, que al ser yo el único candidato para cubrir la nota, no tenía ni la más mínima idea del tema, ya que desde siempre soy enemigo de la malamente llamada FIESTA BRAVA. En mi opinión, un espectáculo de crueldad.

Con el tiempo encima -editar y posteriormente enviar el material a la CIUDAD DE MÉXICO sería otro problema a resolver en las próximas horas-, me dispuse a salir cuanto antes con un compañero que me auxilió en el trabajo de la cámara.

Un nuevo problema no tardó en llegar: ¿a dónde me voy a dirigir?... Después de varias llamadas a hospitales cercanos (afortunadamente entonces no eran más de cinco los importantes), finalmente me enteré que el novillero estaba internado en el SANATORIO ALCOCER, en la calle de REFORMA. E inmediatamente partimos para allá…

Por la singularidad del día, cuando llegamos no había nadie en la recepción, de modo que por intuición me dirigí a la que consideraba era la habitación más importante del lugar. Con nulos conocimientos de TAUROMAQUIA, yo suponía que al estar tan grave, el pobre novillero estaría al menos bien atendido. Y no me equivoqué.

La enorme habitación estaba abierta. Y, después de insistir un poco, me decidí a entrar. “¿FEDERICO PIZARRO?”, pregunté al muchacho que despreocupado estaba tirado en la cama leyendo una revista, desnudo, con las dos piernas abiertas y una sábana cubriendo la región donde había sufrido la terrible cornada. “Sí, soy yo”, me respondió amablemente. Contrario al panorama que me habían descrito, ahí estaba frente a mí FEDERICO PIZARRO, solo, perfectamente bien peinado, bañado y rasurado, sin sedante alguno y con una gran sonrisa que más que de ‘novillero moribundo’ parecía de artista de cine. Un galán de telenovela.

En pocas palabras, tratando de disimular mi poca familiaridad con el tema, le expliqué que le realizaría una breve entrevista para el noticiero de JACOBO ZABLUDOVSKY. “¿24 HORAS?”, me preguntó incrédulo. “Sí, 24 HORAS de JACOBO ZABLUDOVSKY”, le respondí.

Sin tener oportunidad de consultarlo con nadie ya que, como lo mencioné anteriormente, nadie estaba en ese momento con él en la habitación, FEDERICO accedió inmediatamente.

En menos de cinco minutos terminamos la conversación. El camarógrafo realizó algunas imágenes de protección del novillero en su cama e inmediatamente salimos del sanatorio. “¿Cuándo sale la nota?”, me preguntó PIZARRO antes de despedirnos. “Hoy en la noche”, le informé.

Con la mayor rapidez que pudimos, llegamos a las oficinas de TVQ, y en menos de una hora la nota de 2 minutos ya estaba editada y lista para enviarse a la CIUDAD DE MÉXICO en un gran videocasete de formato ¾, llamado así por ser la medida de la cinta en pulgadas.

En un tiempo en el que no existían los modernos servicios de MENSAJERÍA de la actualidad, el INTERNET o el CORREO ELECTRÓNICO, la forma como en la televisora hacíamos llegar a TELEVISA alguna nota informativa para sus noticieros era a través de la más próxima corrida hacia la capital del país, vía AUTOBÚS DE PASAJEROS, o cuando había medios, en el VOLKSWAGEN de la empresa, con todos los gastos por nuestra cuenta.

La fórmula era infalible. Nos dirigíamos al chofer de la unidad y, sin el mayor protocolo pero con una pequeña gratificación, le pedíamos el favor de que entregara el paquete a una persona que estaría esperándolo en el andén al momento de su arribo. “Es para el noticiero 24 HORAS de esta noche”, eran las palabras mágicas que siempre nos abrieron las puertas. Y así le hicimos en esta ocasión.

Con el número de autobús, la hora de salida y el nombre del chofer en mi poder, apenas regresé a la oficina procedí a facilitar la información a la secretaria de AMADOR NARCIA. ¡Misión cumplida! El casete llegaría a las 7 de la tarde. Tiempo suficiente para su revisión y aprobación.

Por la noche de ese PRIMERO DE MAYO, el propio JACOBO ZABLUDOVSKY presentó la nota, mi primera nota para “24 HORAS”. Con mi crédito como CORRESPONSAL EN QUERÉTARO. Una nota que conservo grabada en un casete VHS que se encuentra perdido en mi enorme videoteca, para colmo, sin clasificar.

Al día siguiente, para mi sorpresa, recibí una atenta llamada de FEDERICO PIZARRO. Estaba infinitamente agradecido por la nota. Su primera nota a nivel nacional, a menos de un mes de haber debutado como novillero. Por esta coincidencia nos hicimos amigos.

Un par de meses más tarde, en reciprocidad por aquella nota, FEDERICO me invitó a dos de las tres únicas corridas de toros a las que he asistido en toda mi vida. Una en la PLAZA SANTA MARÍA y la otra en TEQUISQUIAPAN. Hasta entonces, la única corrida a la que había acudido fue 5 años atrás, cuando acompañé a mi padre a la SANTA MARÍA, con un cartel que sinceramente no recuerdo. Ninguna más.

Aquella fue mi primera nota para el noticiero “24 HORAS”. Después vendrían más. Con las mismas o hasta mayores penalidades para hacerla llegar a tiempo, sobre todo cuando se trataba de GIRAS PRESIDENCIALES, que invariablemente tenían que abrir el noticiero “24 HORAS DE LA TARDE”.

Con las nuevas tecnologías, motivo de risa son aquellas anécdotas que pasábamos para enviar a la CIUDAD DE MÉXICO una información que hoy, en cuestión de segundos, puede incluso cruzar el Océano y llegar a otro CONTINENTE.

Pero así eran las cosas en 1990, en la incipiente televisión queretana en la que yo me formé…

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David Estrada

Es licenciado en Mercadotecnia, periodista, historiador, productor, locutor y conductor de radio y televisión en Querétaro con 31 años de experiencia. Ha publicado ocho libros de corte histórico, entre los que destacan: “Querétaro en la memoria de sus gobernantes 1939/1985” y “Querétaro Inédito (volumen I, II y III)”.
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