"LA ÚLTIMA NIEVE DE LA PRIMAVERA" (1973)

Por David Estrada

El cine italiano tiene una bien ganada vocación trágica, gracias a los argumentos lacrimógenos de varias de sus películas, muchas de las cuales dejaron un profundo recuerdo en algunas generaciones. De las más recientes: “CINEMA PARADISO” (Nuovo Cinema Paradiso, 1988), de GIUSEPPE TORNATORE (1956) y “LA VIDA ES BELLA” (La vita e bella, 1997), de ROBERTO BENIGNI (1952). Pero en la década de los setenta, luego del éxito internacional de la triste “LOVE STORY” (HISTORIA DE AMOR, 1970), con la inolvidable pareja de ALI McGRAW (1939) y RYAN O NEAL (1941), de manera paralela en ITALIA, con “ANÓNIMO VENECIANO (Anonimo Veneziano, 1970) resurgió el género STRAPPALACCRIME (del italiano strappa ‘arrancar’ lacrime ‘lágrimas), muy famoso en los años cuarenta y cincuenta y que tenía como común denominador la muerte de sus protagonistas, con historias que estaban magistralmente musicalizadas con una conmovedora banda sonora.

Una de las películas más representativas de este género y que alcanzó notable reconocimiento mundial, fue “LA ÚLTIMA NIEVE DE LA PRIMAVERA” (L’ultima neve di primavera, 1973), protagonizada por RENATO CESTIÉ (1963) en el papel de ‘LUCA’, un niño huérfano de madre, que mantiene una distante relación con su padre ‘ROBERTO’ (BEKIM FEHMIU, 1936-2010), un hombre adicto al trabajo que ha rehecho su vida con otra mujer, ‘VERÓNICA’ (AGOSTINA BELLI, 1949). Cuando por fin se reencuentran, un accidente en la nieve revelará al padre que ‘LUCA’ tiene LEUCEMIA. En la escena final, buscando cumplirle un último deseo a su hijo moribundo, ‘ROBERTO’ conseguirá abrir a medianoche un parque de diversiones para subirse con ‘LUCA’ a todos los juegos que siempre le prometió. “Si me duermo tómame la mano. Así sentiré que no me dejas”, le dice ‘LUCA’ a su padre antes de morir en sus brazos, mientras se escucha el clímax de la maravillosa música compuesta por FRANCO MICALIZZI (1939) y que en 1977 llegaría a los primeros lugares en las listas internacionales de popularidad en la versión de THE FAMILY ORCHESTRA (Melody MEL2267).

UNA CARRERA FORJADA EN EL DOLOR

En la década de los setenta, en ITALIA, el niño rubio RENATO CESTIÉ (1963), que adquirió notoriedad gracias a su participación en la cinta “CORAZÓN” (Cuore, 1973), de ROMANO SCAVOLINI y basada en el célebre cuento de EDMUNDO DE AMICIS (1846-1908), se hizo célebre por protagonizar media decena de películas del género STRAPPALACCRIME, en las que invariablemente sufría por la separación o muerte de sus padres y terminaban con su muerte debido a una enfermedad terminal. Entre ellas: “EL ÁRBOL CON LAS HOJAS ROSAS” (L’albero dalle foglie rosa, 1974), de ARMANDO NANNUZZI; “EL VENDEDOR DE GLOBOS” (Il venditore di palloncini, 1974), de MARIO GARIAZZO; “EL CABALLO BLANCO DE AGOSTO” (Bianchi Cavalli D’Agosto, 1975), de RAIMONDO DEL BALZO, “ABRIGOS ROJOS” (Giubbe Rosse, 1975), de JOE D’AMATO, y la ya mencionada “LA ÚLTIMA NIEVE DE LA PRIMAVERA” (L’ultima neve di primavera, 1973), de RAIMONDO DEL BALZO (1939-1995), sin duda su interpretación más recordada.

Como casi siempre ocurre con los actores infantiles, al llegar a la adolescencia RENATO perdió el encanto entre los cinéfilos y, luego de haber sido todo un icono de las historias lacrimógenas, apenas si llegó a filmar 7 películas y 5 series televisivas, entre 1976 y 1994 en que se retiró definitivamente de la actuación, decepcionado por la indiferencia de las nuevas generaciones.

Entrevistado en 1993, RENATO CESTIÉ reconocería: “De todos mis trabajos infantiles, la película que recuerdo con gran cariño es “LA ÚLTIMA NIEVE DE LA PRIMAVERA” que, además de un gran argumento, tenía una extraordinaria música”.

En la actualidad, con 53 años y totalmente alejado del medio artístico, RENATO CESTIÉ se dedica a administrar un gimnasio de su propiedad en la capital italiana.

RECUERDA EL TEMA CENTRAL DE LA PELÍCULA, DE FRANCO MICALIZZI: https://www.youtube.com/watch?v=kZv_0YtoNBg