"STAR WARS: EPISODE IV - A NEW HOPE": UNA ESCENA INOLVIDABLE

Por David Estrada

En el interior del TEMPLO MASSASSI de la BASE REBELDE se escuchan las fanfarrias. LUKE SKYWALKER (Mark Hamill) y HAN SOLO (Harrison Ford) entran al enorme salón. Al pie de la escalinata, la PRINCESA LEIA (CARRIE FISHER) -que ya ha cambiado su peinado de ‘bolitas’ por otro igual de sofisticado y está totalmente vestida de blanco-, les espera para entregarles una medalla al valor por su actuación durante la batalla contra LA FUERZA OSCURA y la destrucción de LA ESTRELLA DE LA MUERTE.

LUKE, que viste chamarra amarilla, pantalón café y camisa y botas negras, sonríe y hace un guiño con el ojo a la princesa. HAN SOLO, con camisa color hueso y pantalón, chaleco y botas negras, permanece inconmovible.

La FABULOSA pieza musical del CUARTO DEL TRONO (THE THRONE ROOM), de JOHN WILLIAMS, es todo lo que se escucha en la escena que es cuidadosamente registrada con una cámara PANAVISION por el director de fotografía, GILBERT TAYLOR, el mismo artista que retrató icónicas películas como “A HARD DAY’S NIGHT” (1964), con THE BEATLES, y “LA PROFECÍA I y II” (The Omen, 1976 y 1978), entre otras.

Son los últimos minutos del EPISODIO IV - LA NUEVA ESPERANZA (Episode IV - A New Hope), la primera entrega de la memorable saga galáctica de "STAR WARS" (1977).