LOS BAÑOS PÚBLICOS DE VAPOR

Por David Estrada

Los BAÑOS PÚBLICOS surgieron en MÉXICO y el interior del país como una opción de aseo en la década de los cincuenta, cuando el acceso al agua no era para todos. Era común encontrarse con ellos en diferentes puntos de la ciudad para darse un ‘vaporazo’ y sus precios eran muy accesibles.

Los había simplemente de REGADERA, para aquellos que prácticamente iban ‘de entrada por salida’; de VAPOR, individual o general, para los que buscaban una mejor salud; y el BAÑO TURCO, individual, general y especial, para las parejas.

Abrían a las 6 de la mañana y cerraban al anochecer.

El agua corría por doquier, sin restricción alguna, y los hombres, por lo general bastante pasados de peso, no tenían el menor pudor de mostrar ante los demás sus miserias.

Risas, albures y malas palabras por doquier.

Sentados cerca de una plancha de azulejo, leyendo el periódico del día o el Libro Vaquero, varios bañistas esperaban su turno para recibir su masaje antiestrés.

En QUERÉTARO había BAÑOS PÚBLICOS DE VAPOR en las calles de BALVANERA, PASTEUR, MORELOS y, por supuesto, el más famoso de todos y que es en la actualidad el único que sobrevive: los BAÑOS ALAMEDA, en la avenida ZARAGOZA, frente, precisamente, a la ALAMEDA HIDALGO.

Alguna vez fueron protagonistas involuntarios de la nota roja, cuando un teporochito se encerraba en su vapor individual para desintoxicarse y terminaba muriendo de congestión alcohólica (“Otro muerto en los BAÑOS ALAMEDA”, publicaba la prensa local el 24 de julio del 2014).

También, se decía y se dice, porque ahí se ejercía y se ejerce discretamente la prostitución, sobre todo a partir de que las trabajadoras sexuales fueron expulsadas de la calle de REFORMA.

En el mostrador de la entrada se vendía el ZACATE, el JABÓN, el SHAMPOO… y ¡hasta un CONDÓN! También AGUA EMBOTELLADA, REFRESCOS y GATORADE para los deshidratados.

Según datos de la CÁMARA NACIONAL DE LA INDUSTRIA DE BAÑOS Y BALNEARIOS, de un promedio de 250 BAÑOS PÚBLICOS que había en la década de los cincuenta en la CIUDAD DE MÉXICO, hoy sobreviven apenas 40. En QUERÉTARO no llegan a tres.

Son los BAÑOS PÚBLICOS. Una tradición muy popular que se niega a desaparecer.