LOS MUÑEQUITOS DE 'TWINKY WONDER'

Por David Estrada

En nuestra niñez, era común que en las GOLOSINAS, algunas hoy catalogadas como ‘COMIDA CHATARRA’, se adicionara como regalo alguna FIGURA DE PLÁSTICO para coleccionar, de COLOR FOSFORECENTE y en ocasiones para armar. La diversidad era impresionante y se encontraban en el interior de los TWINKY WONDER o los CORN FLAKES.

En el despegue de la ERA ESPACIAL, por ejemplo, en el paquete de nuestras GOLOSINAS nos encontrábamos ATRONAUTAS, MARCIANOS y, la ‘joya de la corona’, unos fabulosos PLATILLOS VOLADORES que jamás he vuelto a ver. Imprescindibles eran todos los personajes de los cuentos de WALT DISNEY y de los estudios HANNA BARBERA: BLANCA NIEVES Y LOS SIETE ENANOS, PINOCHO, LA BELLA DURMIENTE, LOS PICAPIEDRA, DON GATO, TIRO LOCO McGRAW, LA TORTUGA DARTAGNAN, etc. También había colecciones de GUERREROS MEDIEVALES a pie y a caballo, con diferentes armaduras; SOLDADOS de la SEGUNDA GUERRA MUNDIAL; PERRITOS de diferentes razas; AVIONES, TRENES, AUTOS DE CARRERAS, los personajes de FABULANDIA y los ANIMALES LOCOS, que podían intercambiar partes de su cuerpo con otros de igual o diferentes especies, entre otros. La espera de nuevos modelos cada semana, provocaban que realizáramos compras compulsivas, con su consecuente acumulación de un producto que teníamos que consumir con la mayor rapidez para continuar comprando para adquirir otros modelos. ¿Quién no recuerda haber tenido en la hielera unas varias bolsas de TWINKY WONDER o en la alacena media docena de cajas de CORN FLAKES en espera a ser consumidos? En aquellos años, no era necesario más que nuestra IMAGINACIÓN para ser felices. Nada más. Lejos estábamos de pensar que varias décadas después llegaría una TECNOLOGÍA que, a través de sus VIDEOJUEGOS y el INTERNET, arrancaría a las nuevas generaciones la posibilidad de crecer JUGANDO, INTERCAMBIANDO y CONVIVIENDO.